Tratamiento de las infecciones en Pediatría · Guía rápida para la selección del tratamiento antimicrobiano empírico

Celulitis orbitaria y periorbitaria


Fecha de actualización: 06/06/2026
(V.3.0/2026)

Cita sugerida: Daoud Pérez Z, Lupiani Castellanos MP, Ramos Amador JT. Celulitis orbitaria y periorbitaria (v.3/2026). Guía_ABE. Infecciones en Pediatría. Guía rápida para la selección del tratamiento antimicrobiano empírico [en línea] [actualizado el 06/06/2026; consultado el dd/mm/aaaa]. Disponible en http://infodoctor.org/gipi/guia_abe/

Introducción / puntos clave

Las celulitis periorbitaria y orbitaria se clasifican dependiendo del grado de extensión con relación al septo orbitario. Las periorbitarias o preseptales afectan a los tejidos blandos anteriores al septo orbitario siendo las más frecuentes y predominando en los menores de 2 años. Las orbitarias o postseptales son aquellas que afectan a tejidos posteriores al septo, presentan un peor pronóstico, predominan en niños mayores y se asocian con sinusitis hasta en un 86-98% de los casos, sobre todo etmoidal, aunque ocasionalmente pueden ser secundarias a diseminación hematógena, traumatismo o infección dental.

Las dos entidades pueden tener una presentación similar, y su distinción inicial puede resultar difícil, si bien es fundamental por su diferente manejo clínico e implicaciones pronósticas

Etiología

Los agentes microbianos causantes son numerosos. Los más importantes son S. pneumoniae, H. influenzae, S. pyogenes y, en casos con puerta de entrada o traumatismo (incluyendo picadura de insectos) también S. aureus. Los anaerobios, sobre todo del grupo S. viridans, podrían estar implicados en celulitis orbitaria y en situaciones especiales, como, por ejemplo, cuando el origen es odontogénico o si hay sospecha de extensión intracraneal. Aunque puede estar implicado más de un agente simultáneamente, en especial si se trata de niños mayores, lo habitual es que sea una única bacteria el agente causal.

Diagnóstico

El diagnóstico diferencial entre la celulitis preseptal y orbitaria en ocasiones puede ser un reto para el pediatra. La celulitis preseptal se caracteriza por edema y eritema conjuntival y palpebral, habitualmente unilateral y se puede acompañar en ocasiones de hiperemia conjuntival. La celulitis orbitaria cursa habitualmente con fiebre y progresión rápida de los signos inflamatorios. Puede acompañarse de proptosis (desplazamiento antero-inferior del globo ocular), dolor a la movilización ocular, alteración de la motilidad (en especial para mirar hacia arriba), disminución de la agudeza visual o quemosis (edema de la conjuntiva bulbar) que es poco frecuente en la preseptal. Si progresa pueden aparecer complicaciones intracraneales1,2

En el niño que ingresa, se consideran las siguientes pruebas complementarias: analítica general con reactantes de fase aguda y hemocultivo; así como tinción de Gram y cultivo del exudado de posibles heridas o puerta de entrada. En cuanto a las pruebas de imagen, si existen dudas en el diagnóstico, extensión o complicaciones se debe realizar TC/RM de órbita y senos paranasales con contraste. Se debe valorar individualmente ya que en la actualidad es controvertida su realización de forma generalizada. La radiografía de senos paranasales tiene poca utilidad. El diagnóstico diferencia se debe establecer con traumatismos oculares, conjuntivitis, tumores, edema local unilateral, cuerpos extraños oculares, reacciones alérgicas, vasculitis y patología tiroidea.

Tratamiento

En la mayoría de los casos el tratamiento antibiótico inicial será empírico con cobertura de la etiología más probable en función de la historia clínica y la exploración física.

La clave para obtener los mejores resultados clínicos es el manejo multidisciplinar incluyendo valoración conjunta por pediatría, oftalmología y otorrinolaringología, ya que juegan un papel fundamental en el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno de posibles complicaciones. 


Cambios más importantes respecto a la versión anterior: actualización de la bibliografía, actualización del tratamiento antibiótico según edad y localización, indicaciones del tratamiento quirúrgico.

Diagnóstico diferencial entre celulitis preseptal y celulitis orbitaria

Características

Celulitis preseptal

Celulitis orbitaria

Patogenia

Traumatismo, puerta de entrada, progresión de una infección contigua (conjuntivitis, chalazión, orzuelo, dacriocistitis, dacrioadenitis, impétigo).

Sinusitis.

 Raramente por extensión hematógena en lactantes con infección respiratoria de vías altas (S. pneumoniae, H. influenzae, M. catarrhalis).

Sinusitis (etmoidal>maxilar>frontal>esfenoidal o pansinusitis).

Es poco frecuente, pero puede ocurrir por contigüidad, extensión de infección odontogénica u otitis media aguda

Edad media

2 años.

12 años.

Sexo

Igual de incidencia en ambos sexos.

Predomina el sexo masculino 2:1.

Estacionalidad

Sin estacionalidad.

Aumento de incidencia a finales de otoño y principios de primavera en relación con el incremento de la sinusitis.

Frecuencia

Frecuente.

Poco frecuente.

Clínica

Induración periorbitaria unilateral, eritema, calor, dolor a la palpación con o sin fiebre.

Dolor a la movilización ocular unilateral, quemosis, proptosis, oftalmoplejia, disminución de la agudeza visual, defecto pupilar aferente, afectación del estado general y fiebre2

Etiología

 

Puerta de entrada cutánea:

  • S. aureus,
  • S. pyogenes.

Puerta de entrada no cutánea:

  • S pneumoniae,
  • H. influenzae no tipable.

Bacteriémica:

  • S. pneumoniae.

Edema inflamatorio secundario a sinusitis:

  • S. pneumoniae,
  • H. influenzae no tipable.
  • M. catarrhalis.

Más frecuentes:

  • S. pneumoniae,
  • S. aureus,
  • S. pyogenes,
  • H. influenzae no tipable.
  • Anaerobios facultativos del grupo S. viridans (S. mitis, S. anginososus).

 

Menos frecuentes:

  • Otros anaerobios.
  • M. catarrhalis,
  • Eikenella corrodens.
  • Hongos filamentosos.
  • En sinusitis crónica Pseudomonas.

 

Inmunodepresión:

 

Más frecuentes:

  • S. pneumoniae,
  • H. influenzae,
  • S. aureus,
  • Pseudomona sp.

 

Menos frecuentes:

  • Hongos, sobre todo Aspergillus sp.

 

Diagnóstico

Clínico.

Clínico, analítico (leucocitosis con desviación a la izquierda y aumento de reactantes de fase aguda) y radiológico.

 

Complicaciones

Poco frecuentes.

Infección intraorbitaria.

Absceso subperióstico, orbitario, intracraneal, meningitis, trombosis del seno cavernoso, pérdida de la visión (3-11%), meningitis, sepsis y muerte (1-2%).

 

Diagnóstico diferencial entre celulitis preseptal, orbitaria y sus complicaciones según la clasificación de Chandler

Infección

Inflamación palpebral

Unilateral o bilateral

Oftalmoplejia

Proptosis

Disminución de la agudeza visual

Celulitis preseptal

Unilateral

No

No

No

Celulitis orbitaria2

Unilateral

Puede aparecer

Absceso subperióstico/ orbitario

Unilateral

Trombosis del seno cavernoso

Generalmente Bilateral

 

Estudios complementarios en celulitis orbitaría

 

Indicados en la evaluación inicial

Indicados en situaciones especiales3

Laboratorio4

Hemograma, PCR*, PCT**.

 

Microbiología

Hemocultivo.5

Gram y cultivo de secreción externa.

Gram y cultivo de material drenado quirúrgico en celulitis orbitaria.

Punción lumbar6.

Pruebas de imagen

Pruebas de imagen:

- TC/RM*** de órbita y senos paranasales7

 

Interconsultas

Oftalmología

ORL

 

* PCR: Proteína C Reactiva, **PCT: Procalcitonina, ***TC: Tomografía computarizada; RM: Resonancia magnética

 

Indicaciones de ingreso hospitalario

  • Todos los pacientes con celulitis orbitaria.
  • Celulitis periorbitaria en menores de 1 año.
  • Celulitis periorbitario en mayores de 1 año con afectación del estado general, en los que no puede asegurarse su control clínico en 24 horas o si su situación familiar/social desaconseja el tratamiento ambulatorio.

 

Tratamiento antimicrobiano empírico en celulitis preseptal/celulitis orbitaria

 

Tratamiento ambulatorio8

Tratamiento en Ingreso hospitalario

 

 

Elección

Alternativa

Neonatos9 y lactantes de 1 a 3 meses

No recomendado

Ampicilina IV + Cefotaxima IV

Considerar añadir tratamiento para S. aureus10

De 4 a 12 meses

Celulitis preseptal con puerta de entrada cutánea

No recomendado

Amoxicilina-clavulánico IV

Cloxacilina IV

Cefazolina IV

Clindamicina IV (ó VancomicinaIV)

Celulitis preseptal sin puerta de entrada

No recomendado

Amoxicilina-clavulánico IV Cefotaxima IV

 

Celulitis orbitaria, absceso subperióstico/orbitario

 

No recomendado

Clindamicina IV + Cefotaxima IV (ó Ceftriaxona IV)

± Metronizadol IV si sospecha de complicación intracraneal11

Cloxacilina IV + Cefotaxima IV

(ó Ceftriaxona IV ó

Meropenem IV)

Mayores de 1 año12

Celulitis preseptal con puerta de entrada cutánea

Amoxicilina-clavulánico VO

(ó Cefuroxima-axetilo VO)

Amoxicilina-clavulánico IV (ó

Cloxacilina IV ó

Cefazolina IV)

Clindamicina IV (ó Vancomicina IV)

Celulitis preseptal sin puerta de entrada

Amoxicilina-clavulánico VO (ó

Ceftriaxona IM ó

Cefuroxima-axetilo VO)

Amoxicilina-clavulánico IV (ó

Cefotaxima IV ó

Cefuroxima IV)

 

Celulitis orbitaria, absceso subperióstico/orbitario

No recomendado

Clindamicina IV (ó Cloxacilina IV) + Cefotaxima IV (ó Ceftriaxona IV)      

± Metronizadol IV si sospecha de complicación intracraneal

Meropenem

Alérgicos con anafilaxia y casos especiales: Levofloxacino IV + Clindamicina IV (ó Metronidazol IV)

 

Vía de administración y duración del tratamiento

Vía de administración

  • Vía parenteral: todas las celulitis orbitarias, celulitis preseptal en menores de un año y celulitis preseptal moderada/grave a cualquier edad.
  • Una vez que se comprueba una evolución favorable, generalmente a las 72h, y el niño se encuentre afebril, se puede pasar a vía oral.

Duración del tratamiento

  • Celulitis preseptal: La duración del antibiótico oscila entre 5-10 días dependiendo de la evolución clínica.
  • Celulitis orbitaria: se recomiendan 14-21 días. En casos complicados, la vía intravenosa se debe prolongar al menos 10-14 días según evolución y la duración total al menos 28 días. En casos no complicados, se podría pasar a antibioterapia oral tras 3-5 días si evolución favorable

 

Tratamiento antimicrobiano. Dosis recomendadas

Amoxicilina/clavulánico13:

    IV: 100 mg/kg/día (de amoxicilina), en 3-4 dosis.

    VO:(8:1)14: 80-100 mg/kg/día (de amoxicilina), en 3 dosis.

Cefazolina IV: 100 mg/kg/día), en 3-4 dosis.

Cefotaxima IV: 150-200 mg/kg/día, en 3-4 dosis

Ceftriaxona IV/IM: 75-100 mg/kg/día, en 1-2 dosis

Cefuroxima:

    IV: 150 mg/kg/día, en 3 dosis

    VO (cefuroxima-axetilo): 30 mg/kg/día, en 2 dosis

Cloxacilina IV: 200 mg/kg/día, en 4 dosis

Vancomicina IV: 40 mg/kg/día, en 4 dosis

Clindamicina:

    IV: 30-40 mg/kg/día, en 4 dosis

    VO: 30-40 mg/kg/día, en 3 dosis

Metronidazol IV: 30 mg/kg/día, en 3 dosis

Meropenem IV: 60-120 mg/kg/día, en 3 dosis (solo en casos graves en pacientes con alergia a penicilina no Tipo I)

Levofloxacino VO o IV (off-label) Entre 6meses y 5 años 10 mg/kg/día, cada 12 horas

                                                           En mayores de 5 años 10 mg/kg/día cada 24 horas (max 500 mg/día)

Ver “Antibióticos. Dosificación” en https://www.guia-abe.es/generalidades-antibioticos--dosis-en-lactantes-y-ninos

 

Otras medidas terapéuticas

  • Hidratación y nutrición adecuadas.
  • En casos de dacriocistitis, puede ser de utilidad la aplicación tópica de bacitracina.
  • En casos de sinusitis, los descongestionantes nasales no han aportado una evidencia clara de ser efectivos.
  • La cirugía debe indicarse si en el TC/RM de órbita se observa un absceso subperióstico mayor de 1 cm, afectación de la agudeza visual o empeoramiento tras 24-48 horas de tratamiento antibiótico adecuado.
  • Corticoides: Aunque los corticoides se usan con frecuencia en celulitis orbitaria, por su teórico efecto en reducir la inflamación y el edema orbitario, con el consiguiente riesgo de dañar el nervio óptico, no hay evidencia suficiente que avale su indicación sistemática

 

Indicaciones de drenaje quirúrgico

Indicaciones relativas de cirugía

Indicaciones absolutas de cirugía

  • No mejoría o empeoramiento después de 24-48 horas de tratamiento antibiótico empírico.
  • Pacientes inmunodeprimidos.
  • Absceso subperióstico pequeño.
  • Oftalmoplejia.
  • Disminución de la agudeza visual.
  • Absceso subperióstico grande.
  • Complicaciones intracraneales.

 

Algoritmo 1. Manejo de la inflamación palpebral

Inflamación eritema

* CRITERIOS DE INGRESO: <1 año o >1 año con afectación estado general, imposibilidad seguimiento en 24 horas o situación familiar no favorable.

** Seguimiento ambulatorio tras tratamiento IV, cuando mejoren los signos inflamatorios. Habitualmente a partir

del tercer día, o bien pauta inicial VO o IM en casos leves en niños mayores de 1 año que se traten ambulatoriamente.

 

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Notas aclaratorias

1Complicaciones intracraneales (empiema epidural o subdural, absceso cerebral, meningitis, trombosis seno cavernoso o trombosis seno dural), que se suelen presentar como cefalea grave, vómitos, cambios estado mental. En la trombosis seno cavernoso podemos encontrar parálisis nervios craneales.

2Ambas presentaciones pueden tener edema con o sin eritema del parpado, pero que la presencia de oftalmoplegia, dolor con los movimientos oculares, disminución de visión y defecto pupilar aferente y/o proptosis ocurre solo en la celulitis orbitaria.

3 A valorar de forma individual, siempre en el medio hospitalario. Pacientes que no presentan mejoría después de 24- 48 horas de tratamiento antibiótico empírico o necesidad de drenaje quirúrgico.

4Aunque habitualmente el laboratorio no cambia la actitud terapéutica, suele hacerse analítica básica y debería ser obligada la realización de hemocultivo.

5Baja sensibilidad de los hemocultivos (menos del 5-10% son positivos); especificidad cercana al 100%. En infección por H. influenzae tipo b mayor rentabilidad del hemocultivo. En celulitis secundaria a sinusitis, los hemocultivos son habitualmente negativos.

6En casos de bacteriemia por H. influenzae, meningismo, menores de 3 meses o sepsis en lactantes

7La prueba de imagen más útil en el manejo inicial del paciente es la TC con contraste de órbitas y senos paranasales. La RM es superior al TC para diagnosticar la progresión de la infección a tejidos blandos, pero en ocasiones no está disponible o se necesita sedación en niños pequeños. Indicaciones: Proptosis. Limitación de los movimientos oculares. Pérdida de visión. Diplopía. Edema que se extiende por encima del margen palpebral. Neutrofilia >10,000 cel/ml. Signos de afectación del SNC. Imposibilidad de exploración oftalmológica, en especial si es menor de 1 año.

8Sólo se planteará el tratamiento ambulatorio en niños mayores de 1 año con celulitis preseptal confirmada y leve, siempre que se asegure su control clínico en 24 horas y que la situación familiar/social no lo desaconseje.

9En neonatos la celulitis preseptal suele ser una complicación de dacriocistitis. Las bacterias más comunes son S. pneumoniae, aunque también puede ser debida a H. influenzae, S. agalactiae, S. aureus o S. epidermidis.

10Vancomicina si existe riesgo o sospecha de S. aureus meticilín-resistente.

11Alternativa si hay sospecha de infección por anaerobios de la cavidad bucal, como en sinusitis maxilar subyacente.

12A partir de 4 años es más frecuente la existencia de sinusitis subyacente. Habitualmente el niño con sinusitis es de mayor edad, tiene escasa sintomatología general (afebril o febrícula), en ocasiones historia de edema e hinchazón gradual de párpados y poca alteración de las pruebas de laboratorio.

13La ampicilina y la amoxicilina siempre se usarán a dosis altas debido a la alta tasa de cepas de neumococo con sensibilidad disminuida a betalactámicos.

14Seguimiento ambulatorio tras tratamiento IV, cuando mejoren los signos inflamatorios. Habitualmente a partir del tercer día, o bien pauta inicial VO o IM en casos leves en niños mayores de 1 año que se traten ambulatoriamente.

Notas: la Guía-ABE se actualiza periódicamente. Los autores y editores recomiendan aplicar estas recomendaciones con sentido crítico en función de la experiencia del médico, de los condicionantes de cada paciente y del entorno asistencial concreto; así mismo se aconseja consultar también otras fuentes para minimizar la probabilidad de errores. Texto dirigido exclusivamente a profesionales.
[i] Más información en: http://www.guia-abe.es/
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