Tratamiento de las infecciones en Pediatría · Guía rápida para la selección del tratamiento antimicrobiano empírico

Fiebre y exantema


Fecha de actualización: 03/05/2020
(V.2.0/2020)

Cita sugerida: Camacho Arias M, Román Villaizán ML, Ruiz Contreras J. Fiebre y exantema. (v.2/2020). En Guía-ABE. Infecciones en Pediatría. Guía rápida para la selección del tratamiento antimicrobiano empírico [en línea] .Consultado el dd-mm-aaaa. Disponible en https://www.guia-abe.es

Introducción / puntos clave

La fiebre acompañada de exantema es un motivo de consulta frecuente en pediatría. Aunque en la mayoría de las ocasiones el cuadro está producido por infecciones virales autolimitadas, en algunos casos puede ser la manifestación de una enfermedad grave. Cuando el exantema es petequial, preocupa de manera especial que sea la manifestación de una infección meningocócica que, en pocas horas, puede evolucionar a una sepsis fulminante y muerte del niño.

Otro tipo de enfermedades que cursan con fiebre y exantema y que requieren atención urgente o rápida son: la enfermedad de Kawasaki, el síndrome de shock tóxico estreptocócico o estafilocócico, las reacciones medicamentosas y el síndrome de Stevens-Johnson.

Muchas veces no será posible determinar con precisión la etiología de la fiebre con exantema si no se dispone de métodos de laboratorio, como la detección de virus por PCR; sin embargo, casi siempre será posible descartar una causa grave mediante la historia clínica, una exploración física detalladas y con la ayuda de pruebas de laboratorio sencillas como el hemograma, la proteína C reactiva (PrCR) y la velocidad de sedimentación globular (VSG).

El propósito de este texto no es tanto el diagnóstico diferencial exhaustivo de la fiebre y exantema en el niño, como destacar las entidades que pueden presentarse con estas manifestaciones, que son potencialmente graves y que pueden requerir cuidados y tratamiento urgentes.


Cambios más importantes respecto a la versión anterior: Se ha actualizado la tabla de los agentes etiológicos (se han añadido los arbovirus), la tabla de los tratamientos y las citas bibliográficas.

Agentes etiológicos
  Frecuentes Poco frecuentes
Virus Enterovirus, Virus Herpes Humano (VHH) tipos 6 y 7, Adenovirus
Parvovirus B19
Virus del sarampión ,  Virus de la rubéola

Virus de Epstein-Barr

Arbovirus (dengue)

Bacterias Streptococcus pyogenes Neisseria meningitidis

Staphylococcus aureus

Mycoplasma pneumoniae

Otros agentes   Rickettsia conorii

Borrelia burgdorferi

Otras entidades Reacciones a fármacos Eritema multiforme, Síndrome de Stevens-Johnson, Enfermedad de Kawasaki, Exantema torácico unilateral, Enfermedad de Still

Entidades y manifestaciones clínicas

En las tablas siguientes se exponen las causas más frecuentes de exantemas en los niños, así como algunas características clínicas y epidemiológicas que ayudan a su diagnóstico. Algunos datos importantes son:

  • La historia clínica detallada es fundamental para hacer un diagnóstico de presunción. Deben recogerse las enfermedades subyacentes, la aparición y duración de los síntomas, la toma de fármacos (exantemas medicamentosos, síndrome de Stevens-Johnson), viajes recientes, excursiones al campo u otros entornos naturales durante los meses de primavera o verano (fiebre botonosa, enfermedad de Lyme), la existencia de contacto con personas enfermas (sarampión, rubéola, infección meningocócica) y la historia de las vacunaciones (sarampión). La presencia de artralgias en un niño con fiebre y exantema, sobre todo si éste tiene un componente petequial, debe hacer pensar en una infección meningocócica.
  • La edad es otro factor a tener en cuenta. La mayoría de los exantemas en niños menores de 4 años se deben a infecciones por enterovirus, adenovirus, parechovirus,  HHV-6 y HHV-7. Sin embargo, no hay que olvidar que la prevalencia de enfermedad meningocócica es mayor por debajo de los 2 años de edad que en cualquier otra época de la vida. Las infecciones por parvovirus y la escarlatina ocurren, sobre todo, en niños escolares (en los últimos años se han descrito casos de escarlatina en preescolares), mientras que las infecciones por Mycoplasma pneumoniae lo hacen en escolares y adolescentes.
  • La exploración física cuidadosa ayuda al diagnóstico. Las características del exantema, su morfología, ubicación y distribución podría ser útil en el diagnóstico clínico. La costra o "mancha negra" de la picadura de la garrapata orienta a la fiebre botonosa, pero, a veces, se encuentra en el cuero cabelludo lo que dificulta su localización. La presencia de síntomas respiratorios y exantema orienta hacia adenovirus, sarampión, Mycoplasma pneumoniae y virus de Epstein-Barr (VEB).
  • La existencia de afectación de varias mucosas (conjuntivitis, mucosa oral) junto con exantema y fiebre debe plantear los siguientes diagnósticos diferenciales: adenovirus, sarampión, infección por Mycoplasma pneumoniae, enfermedad de Kawasaki, síndrome de shock tóxico y síndrome de Stevens-Johnson.
  • La irritabilidad inexplicada se ve en la enfermedad de Kawasaki y en la artritis reumatoide de comienzo sistémico o enfermedad de Still.

Exantemas de etiología vírica
Agentes Cuadros clínicos asociados Comentarios y diagnóstico
Enterovirus (Coxsackie y Echo)
  • Exantemas maculopapulosos y eritematosos; a veces, exantemas petequiales o purpúricos (sobre todo los virus Echo 9 y Coxsackie A9).
  • Enfermedad boca-mano-pie: exantema vesiculoso en región peribucal y dentro de la boca, seguidas a los 2-3 días de vesículas en palmas y plantas (Coxsackie A16 o Enterovirus A71).
  • Fiebre sin foco (FSF); los enterovirus son la causa de más del 50% de las FSF de niños menores de 2 años
  • Los enterovirus son la causa más frecuente de meningitis aséptica en los niños. En más de un 50% de los casos puede haber pleocitosis polimorfonuclear al inicio del cuadro, lo que complica el diagnóstico diferencial
  • Las infecciones por enterovirus son más frecuentes por debajo de los 2 años de edad, aunque también afectan a niños mayores y adultos.
  • Cuanto menor es la edad del niño, mayor es la probabilidad de que aparezca exantema.
  • Diagnóstico microbiológico: reacción de la polimerasa en cadena (PCR) o cultivo viral. 
Parechovirus humano (HPeV)
  • HPeV tipo 1 y 2 se asocian con infecciones respiratorias y gastrointestinales leves.
  • HPeV tipo 3 es el tipo más patogénico. Puede producir infecciones del SNC en forma de meningoencefalitis y cuadros de sepsis-like en neonatos y lactantes pequeños. El cuadro clínico consiste en fiebre elevada, irritabilidad y en un porcentaje elevado de los casos erupción palmoplantar que puede aparecer al inicio del cuadro o en los 5 días siguientes al comienzo de la fiebre. En otras ocasiones,  aparece un rash maculopapular inespecífico.
  • Afectan principalmente a menores de 3 años, siendo infrecuente en niños de mayor edad.
  • El HPeV tipo 3 representa la segunda causa de meningitis vírica, después de los enterovirus, en niños pequeños (principalmente en niños menores de 90 días).
  • El diagnóstico se realiza por PCR.
  • Los datos de laboratorio suelen ser compatibles con una infección vírica, con cifras de leucocitos y reactantes de fase aguda dentro de la normalidad
  • También es característica la ausencia de pleocitosis en LCR en hasta un 50% de los casos.
Herpes virus humano tipo 6 (HHV-6)

Herpes virus humanos tipo 7 (HHV-7)

  • Exantema súbito: 2 a 4 días de fiebre alta seguidos de aparición de exantema generalizado maculoso rosado no confluente de afectación predominante en tronco.
  • Fiebre sin foco (FSF); un 10-15% de los casos se deben a HHV-6.
  • Ocurre, sobre todo, en lactantes menores de 2 años de edad, especialmente entre los 6 y 12 meses. El HHV-7 ocurre en edades un poco mayores que las infecciones por HHV-6.
  • Diagnóstico microbiológico: serología o PCR.
Adenovirus
  • Exantemas maculopapulosos morbiliformes con fiebre, a veces alta.
  • Síntomas respiratorios como faringitis que puede ser exudativa (los adenovirus son la causa más frecuente de faringitis exudativa en niños menores de 4 años), tos (a veces pertusoide) y conjuntivitis.
  • Ocurren, sobre todo, en niños menores de 4 años.
  • En sangre periférica puede existir leucocitosis con neutrofilia e incluso desviación izquierda moderada; también puede haber aumento moderado de la velocidad de sedimentación globular (VSG) y PrCR.
  • Diagnóstico microbiológico: cultivo viral o PCR.
Parvovirus B19
  • Megaloeritema o eritema infeccioso (“mejillas abofeteadas”). Exantema reticulado en extremidades, preferiblemente en superficies extensoras. No fiebre.
  • Síndrome papular purpúrico en "guantes y calcetines" (edema simétrico, doloroso,  eritematoso, que se localiza en manos, y pies y que evoluciona hacia pápulas purpúricas y petequiales).
  • Diagnóstico microbiológico: serología o PCR.
Virus del sarampión
  • Fiebre alta, exantema maculopapuloso generalizado y síntomas respiratorios (tos, afonía, conjuntivitis). Las manchas de Koplik son patognomónicas.
  • Actualmente hay una situación mundial de brote de esta enfermedad. En la Unión Europea hasta el 50% se los casos ocurren en mayores de 20 años, pero en otros países de Europa y otros continentes la mayoría de los casos se concentra en los niños.
  • Diagnóstico microbiológico: serología.
Virus de la rubéola
  • Exantema generalizado maculopapular con linfadenopatía, sobre todo occipital, retroauricular y cervical posterior. No fiebre o fiebre de bajo grado.
  • Diagnóstico microbiológico: serología.
Virus de Epstein-Barr
  • Síndrome mononucleósico con linfadenopatías generalizadas, hepatoesplenomegalia, faringoamigdalitis exudativa, y edema palpebral. Puede dar cualquier tipo de exantema, pero el más característico es maculopapular que aparece tras la administración de Amoxicilina.
  • Diagnóstico microbiológico: serología.
Arbovirus (Virus del Dengue, Zika, Chikungunya)
  • Las manifestaciones clínicas del Dengue, Chikungunya, y Zika son indistinguibles en fases iniciales.
  • Dengue: Exantema maculopapuloso confluente con pequeños islotes de piel normal; al cabo de 2-3 días puede descamar. A veces hay petequias y púrpura. Son característicos el dolor retroorbitario, la cefalea y las artromialgias intensas.
  • Zika: Fiebre, artralgias, conjuntivitis no purulenta con dolor retroocular y cefalea. Puede presentar exantema maculopapular pruriginoso.
  • Chikungunya: Caracterísitico el dolor articular y artritis. Puede acompañarse de exantema maculopapular que afecta a palmas y plantas.
  • Diagnóstico microbiológico: serología.
  • Sospechar en inmigrantes o personas que han viajado a zonas endémicas: Sudeste asiático, África, Caribe, Sudamérica y Centroamérica.
  • Si la persona ha abandonado la zona endémica hace más de 14 días pueden descartarse estas enfermedades, ya que tienen un periodo de incubación menor de 2 semanas.
  • La infección congénita por virus Zika puede causar microcefalia y atrofia cerebral con alteraciones neurológicas y oculares.

Exantemas de etiología bacteriana
Agentes Cuadros clínicos asociados Comentarios y diagnóstico
Neisseria meningitidis
  • Enfermedad meningocócica. En más de la mitad de los casos se manifiesta con fiebre y exantema. En más del 50% de los casos el exantema es petequial, pero puede ser maculoso o maculopapuloso sobre todo al comienzo.
  • La localización de las petequias por debajo de la línea intermamilar aumenta el riesgo de infección meningocócica.
  • Un 10-25% de los pacientes con infección meningocócica tienen artralgias intensas, sobre todo en extremidades inferiores.
  • La mayoría de las infecciones meningocócicas ocurren en los meses de noviembre a marzo.
  • El recuento y fórmula leucocitarios y PrCR normales no descartan el cuadro, sobre todo en las primeras horas de evolución.
  • Es necesario observar, durante 4-6 horas, a todos los lactantes con fiebre y exantemas maculosos de pocas horas de evolución.
  • La taquicardia desproporcionada para la fiebre, los pies y manos fríos y el relleno capilar > 2 segundos son signos de alerta.
  • Diagnóstico microbiológico: aislamiento de la bacteria en sangre, LCR u otros sitios estériles, PCR.
Streptococcus pyogenes
  • Escarlatina: fiebre alta, escalofríos, odinofagia, cefalea, malestar y dolor abdominal. Faringitis exudativa o no, con lengua "en frambuesa" y a veces, petequias en paladar (enantema). El exantema típico es rojo, punteado fino, que "se palpa más que se ve". Es típica la intensificación en pliegues, donde aparece como líneas transversales purpúricas (signo de Pastia). Unos 7 días después del comienzo se inicia la descamación.
  • Ocurre, sobre todo, en niños escolares.
  • Diagnóstico microbiológico: cultivo faríngeo y test rápido de detección de antígeno estreptocócico.
  • Infecciones invasoras (miositis, fascitis necrotizante, bacteriemia, sepsis, neumonía con o si derrame, shock tóxico estreptocócico). Clásicamente se ha asociado como factor de riesgo la infección previa por varicela, y debería sospecharse cuando persiste fiebre alta después de 48 horas del comienzo del exantema variceloso o cuando después de haber desaparecido, la fiebre reaparece.
  • A veces, en las infecciones invasoras estreptocócicas aparece un rash escarlatiniforme que ayuda al diagnóstico.
  • Diagnóstico microbiológico: aislamiento del Streptococcus pyogenes en sangre o en los tejidos infectados.
  • El shock tóxico estreptocócico se caracteriza por un rash escarlatiniforme, eritema y edema de las palmas y plantas, enrojecimiento de la mucosa oral con lengua en frambuesa e inyección conjuntival. Siempre hay hipotensión o hipotensión ortostática. Otros signos o síntomas son: fiebre, vómitos, diarrea, cefalea, faringitis y mialgias. El cuadro progresa rápidamente a shock con fallo multiorgánico.
  • Cuando se asocia a varicela suele aislarse el Streptococcus pyogenes en sangre, pero esto es menos frecuente en otras formas de la enfermedad ya que se debe a la producción de exotoxinas pirogénicas que pueden ser vertidas a la sangre desde cualquier foco de infección.
  • Diagnóstico: criterios clínicos; la etiología se demuestra por aislamiento del Streptococcus pyogenes en hemocultivo o en otras fuentes de infección.
Staphylococcus aureus
  • Shock tóxico estafilocócico (clínica similar al shock tóxico estreptocócico).
  • Escarlatina estafilocócica.
  • Muy raramente se encuentra S. aureus en el hemocultivo. La bacteria se encuentra en heridas o es un colonizador que ante determinadas situaciones produce la toxina causante del shock tóxico.
  • Diagnóstico: por criterios clínicos.
Mycoplasma pneumoniae
  • Cualquier tipo de exantema: maculoso, maculopapuloso, vesiculoso, urticarial, eritema exudativo multiforme y otros.
  • Manifestaciones respiratorias de vías altas o bajas.
  • Son más frecuentes en escolares o adolescentes.
  • Diagnóstico: serología y PCR.

Otras entidades
Agentes / entidades Cuadros clínicos asociados Comentarios
Rickettsia conorii

Fiebre botonosa mediterránea

  • El exantema aparece, sobre todo, en extremidades, afectando incluso a palmas y plantas, es elevado (botonoso), se palpa fácilmente, y eritematoso.
  • En un 70% de los casos aparece la mordedura de la garrapata como una pápula con vesiculación central, o como una costra (mancha negra) cuando está más evolucionada
  • Diagnóstico: serología
Borrelia burgdorferi

Enfermedad de Lyme

  • El exantema característico es el eritema migrans (placa rojiza con crecimiento centrífugo y blanqueamiento central progresivo).
  • Puede haber tanto al comienzo de la enfermedad como en fases más tardías afectación diseminada: articular (artritis), cardiaca (miocarditis, arritmias), neurológica (meningitis, parálisis facial).
  • Diagnóstico: serología
  • Se debe sospechar en pacientes con exposición a picaduras de garrapatas.
Exantema torácico unilateral o exantema pleriflexural asimétrico  de la infancia (etiología desconocida)
  • Afecta a niños entre 1 y 5 años. Comienza por la axila y con menos frecuencia por la ingle y se disemina de forma centrífuga, permaneciendo asimétrico aunque pueda pasar al otro hemicuerpo. Consiste en pequeñas pápulas eritematosas y eccematosas, que se extienden al tórax y cara interna de los brazos (o al muslo cuando se inicia en la ingle)
  • Se presume una etiología viral. Es un cuadro autolimitado y benigno, pero puede durar semanas.
Enfermedad de Kawasaki
  • Cuadro clínico: fiebre, inyección conjuntival, labios rojos y fisurados, rash generalizado polimorfo, cambios distales de las extremidades (enrojecimiento e induración de palmas y plantas y descamación que comienza en la zona periungueal de dedos), y linfadenopatía aguda mayor de 1,5 cm.
  • A veces, hay un rash escarlatiniforme en la zona del periné (signo de Fink), que descama más precozmente que la zona periungueal.
  • Otros síntomas: irritabilidad llamativa, taquicardia desproporcionada para la fiebre, piuria estéril y meningitis aséptica
  • Diagnóstico: clínico por la presencia de fiebre de más de 5 días de duración más cuatro de los criterios clínicos anteriores.
  • Casi todos los niños tienen en el momento agudo leucocitosis con neutrofilia y VSG >75 mm, mientras que la trombocitosis suele aparecer en la segunda semana.
  • Hasta un 10%-15% de los niños, sobre todo los lactantes más pequeños, tienen formas incompletas que no cumplen todos los criterios diagnósticos.
Artritis reumatoide de comienzo sistémico (enfermedad de Still)
  • Exantema maculopapuloso, tenue, que se intensifica con la fiebre y desaparece cuando lo hace aquella. Otros síntomas son la fiebre, la artritis, adenopatías, hepatoesplenomegalia, y poliserositis.
  • Diagnóstico: por las manifestaciones clínicas y los hallazgos analíticos (leucocitosis con neutroflia, trombocitosis y VSG elevada).
Reacciones medicamentosas
  • Pueden cursar con cualquier tipo de exantema aunque en el 95% de los casos es un exantema eritematoso, maculopapular que suele comenzar en el tronco y después se disemina de forma simétrica a las extremidades. El aspecto polimorfo y confluente de las lesiones, y el prurito, cuando existe, orientan al diagnóstico. La fiebre no suele ser muy alta.
  • La reacción suele aparecer entre 4-21 días de iniciar la toma del fármaco pero también puede ocurrir unos pocos días después de suspenderlo.
  • A veces, la reacción medicamentosa supone un peligro para la vida el paciente, como sucede, por ejemplo, en el síndrome de DRESS (Drug Rash with Eosinophilia and Systemic Symptom) que se asocia sobre todo tras la administración de anticonvulsionantes, el síndrome de Stevens-Johnson o la necrólisis epidérmica tóxica asociada a fármacos. En estos casos, la retirada del fármaco debe ser inmediata.
  • Diagnóstico: por la clínica y la historia de exposición al fármaco. En ocasiones, hay eosinofilia en sangre periférica.
Eritema multiforme y síndrome de Stevens-Johnson
  • Eritema multiforme minor: brotes de de lesiones cutáneas con disposición simétrica, a veces "en diana", que se localizan en superficies extensoras de extremidades, afectando a palmas y plantas, pero respetando relativamente a las mucosas y al tronco.
  • Síndrome de Stevens-Johnson o eritema multiforme major: afectación de piel y mucosas con síntomas sistémicos como fiebre, malestar y escalofríos. Lesiones cutáneas eritematosas con bullas o vesículas que se rompen dejando áreas de piel denudada. Conjuntivitis, uveítis y lesiones ampollosas orales y labiales.
  • Etiologías asociadas: - Infecciones: herpes simples 1 y 2, Mycoplasma pneumoniae, y otros virus y bacterias - Antibióticos: penicilina, sulfonamidas, isoniacida y tetraciclina - Antiepilépticos; hidantoína, fenobarbital, carbamazepina - Otros fármacos: AINEs, captopril, etopósido.
  • Diagnóstico: por la clínica, historia (antecedentes de toma de fármacos) y biopsia cutánea.

Enfoque del niño con exantema

El paso inicial debe ser identificar los casos que pueden ser graves y requerir una atención urgente (infección meningocócica, enfermedad de Kawasaki, síndrome de shock tóxico y síndrome de Stevens-Johnson) de aquellos que son enfermedades benignas y autolimitadas. En general,  son pocos los exantemas que se deben a una enfermedad grave si no se acompañan de fiebre. Por tanto, la fiebre constituye un signo de alerta, aunque la mayoría de los exantemas febriles serán enfermedades virales.

  • El estado general del niño es quizás el parámetro que mejor define la gravedad de un cuadro. Es útil para la valoración inicial el triángulo de evaluación pediátrica que evalúa la apariencia (tono, actividad, consolabilidad, mirada), la respiración y la circulación (palidez, cutis reticular, cianosis).
  • Las características del exantema pueden, también, aportar información sobre la gravedad de la enfermedad. Cualquier exantema petequial o purpúrico es un signo de alerta que requiere una atención urgente y una evaluación analítica para descartar una infección meningocócica. Cuando las petequias son puntiformes, están por encima de la línea intermamilar y el niño está afebril puede prescindirse de las pruebas de laboratorio.
  • Otro dato que hay que valorar es el tiempo de evolución. No es probable que un niño con fiebre y exantema de varios días de duración padezca una enfermedad que amenace su vida de manera inmediata,  mientras que un exantema maculoso o maculopapuloso de pocas horas de evolución puede ser la manifestación inicial de una infección meningocócica. En estos casos, los reactantes de fase aguda pueden no ser útiles en el diagnóstico por no haber tenido tiempo de elevarse. Por ello, es aconsejable mantener a estos niños en observación durante unas horas para ver la evolución de su enfermedad. El recuento leucocitario puede ser normal en las infecciones meningocócicas; otras veces hay leucopenia con linfocitosis lo que lleva al diagnóstico erróneo de viriasis.
  • Siempre hay que indagar sobre la toma de fármacos en las dos semanas previas. Dependiendo de la vida media del fármaco, un exantema medicamentoso puede aparecer varios días después de que se haya sido suspendido.

Tratamiento

En los exantemas virales únicamente se puede hacer tratamiento sintomático. Los tratamientos de otras enfermedades exantemáticas se exponen en la siguiente tabla.

Tratamiento de los exantemas de origen bacteriano, por rickettsias o de origen indeterminado
Enfermedad Tratamiento Comentarios
De elección Alternativas
Infección meningocócica
  • Penicilina G sódica 300.000-400.000 U/kg/día, máximo 12 millones/día, repartidos cada 4-6 horas, IV.
  • Cefotaxima 200 mg/kg/día, en 4 dosis, IV (o ceftriaxona 100 mg/kg cada 12 horas el primer día y después 100 mg/kg día, IV/IM).
Ante una sospecha clara de enfermedad meningocócica, es razonable iniciar tratamiento antibiótico prehospitalario, debido a su extraordinaria gravedad y rapidez de evolución. Esta medida no debe retrasar el traslado al hospital ni el inicio de otras medidas terapéuticas. Esta recomendación tiene una importancia especial en los casos en los que la derivación hospitalaria no sea inmediata por razones de distancia o disponibilidad de transporte adecuado. Los antibióticos a usar en estos casos son la penicilina o una cefalosporina de tercera generación (cefotaxima, ceftriaxona), por vía intravenosa; en caso de no contar con un acceso venoso, puede usarse la vía intramuscular (ceftriaxona) (y excepcionalmente, la amoxicilina por vía oral).
Infecciones por S pyogenes : escarlatina
  • Menos de 25 kg de peso: penicilina V 250 mg cada 12 horas, 7-10 días, VO.
  • Más de 25 kg de peso: penicilina V 500 mg cada 12 horas, 7-10 días, VO.
  • Amoxicilina 50 mg/kg/día cada 12-24 horas (máximo 1g/día), 10 días, VO.
  • Si alergia a penicilina tipo I o II grave: Josamicina 30-50 mg/kg/día cada 12-horas, 10 días (máximo 1 g/día). Diacetil-midecamicina: 35-50mg/kg/día, cada 12h, 10 días (máximo 1,5 g/día).
  • Si alergia tipo II no grave: Cefadroxilo 30 mg/kg/día, cada 12 horas, 10 días, VO.
 
Infecciones por S pyogenes: Infecciones invasoras, shock tóxico estreptocócico
  • Penicilina IV + clindamicina IV.
  • Fluidoterapia intravenosa.
  • Gammaglobulina IV (400 mg/kg/día, durante 5 días o una sola dosis de 1-2 g/kg).
 
  • En las infecciones invasoras es fundamental el desbridamiento y extirpación del tejido necrótico.
Infecciones por Staphylococcus  aureus
  • Cefazolina 150-200 mg/kg/día, en 3 dosis, 14 días, IV.
  • Cloxacilina 200 mg/kg/día, en 4 dosis, 14 días, IV.
  • Si el porcentaje de cepas resistentes a meticilina en la comunidad es mayor del 10% y la infección es grave, el tratamiento empírico se comienza con vancomicina 40 mg/kg/día cada 6 horas IV + cloxacilina hasta conocer la sensibilidad de la cepa.
  • Si la infección no es grave se utiliza clindamicina, 15-30 mg/kg/día, en 4 dosis, o trimetoprim-sulfametoxazol, 15-20 mg/kg/día (de trimetoprim), en 2 dosis, VO.
  • Es fundamental el drenaje de los abscesos y la extirpación del tejido necrótico.
Infecciones por Mycoplasma pneumoniae
  • Azitromicina 10-12 mg/kg/día, dosis única diaria (máximo 500 m) , 5 días, VO.
  • Eritromicina 30-40 mg/kg/día, en 3-4 dosis, 10 días.
 
Fiebre botonosa
  • Doxiciclina: en menores de 45 kg: 2.2 mg/kg/dosis cada 12 horas. En mayores de 45 kg: 100 mg cada 12 horas, VO. Hasta 3 días después de la resolución de la fiebre y mejoría de la clínica. Generalmente 5-7 días de tratamiento.
 
  • En niños de 2 a 8 años, la administración de hasta 4 ciclos de doxiciclina no se asocia a manchas o decoloración de la dentadura.
Enfermedad de Lyme
  • Doxiciclina: en menores de 45 kg: 2.2 mg/kg/dosis cada 12 horas. En mayores de 45 kg: 100 mg cada 12 horas, VO. La duración del tratamiento es de 21 días.
  • Amoxicilina 40–50 mg/kg/day cada 8 horas (máximo 2 gr/día) VO. Durante 21 días.  
  • Cefuroxima axetil: 30 mg/kg/día cada 12 horas (máximo 1 gr/día). VO durante 21 días.   
  • Se prefiere usar amoxicilina en los menores de 8 años y doxicilina a partir de esta edad.
Enfermedad de Kawasaki
  • Gammaglobulina 2 g/kg, en dosis única, IV.
  • Aspirina: 30- 50 mg/kg/día, en 4 dosis. Cuando el niño lleva afebril 48-72 horas, se baja la dosis de aspirina a dosis antiagregantes ( 3-5 mg/kg/día).
 
  • La gammaglobulina IV debe administrarse en los primeros 10 días de la enfermedad (mejor en los primeros 7 días). También está indicado administrarla después de los 10 días si persiste la fiebre y están elevados los reactantes de fase aguda (VSG y PrCR).

Referencias bibliográficas

Abreviaturas: AINE: fármacos anti-inflamatorios no esteroideos.  DRESS: Drug Rash with Eosinophilia and Systemic Symptom. FSF: fiebre sin foco. HHV-6: Herpes virus humano  tipo 6. HHV-7: Herpes virus humano  tipo 7. IM: vía intramuscular. IV: vía intravenosa. LCR: líquido cefalorraquídeo. PCR: reacción de la polimerasa en cadena. PrCR: proteína C reactiva.  STT-1: VEB: virus de Epstein-Barr. VO: vía oral. VSG: velocidad de sedimentación globular.

Notas: la Guía-ABE se actualiza periódicamente. Los autores y editores recomiendan aplicar estas recomendaciones con sentido crítico en función de la experiencia del médico, de los condicionantes de cada paciente y del entorno asistencial concreto; así mismo se aconseja consultar también otras fuentes para minimizar la probabilidad de errores. Texto dirigido exclusivamente a profesionales.
[i] Más información en: http://www.guia-abe.es/
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